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Chile le abre otra puerta a China: entra en vigor el memorándum que acelera los envíos de fruta fresca

Cerezas y fruta fresca chilena lista para exportacion al mercado chino

Fuente: Redagrícola

Chile le allanó a su fruta el camino hacia China justo antes de que empiece la temporada. Este martes entró en vigor el Memorándum de Entendimiento entre el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC), formalizado por la Resolución Exenta N.° 566/2026. El acuerdo no mueve un dólar de inversión: mueve tiempo y costos. Amplía los tipos de embalaje admitidos en los envíos, habilita el tratamiento de frío en tránsito —el proceso cuarentenario empieza a bordo del buque y no en destino—, incorpora nuevos esquemas de refrigeración alineados con estándares internacionales y simplifica los requisitos de identificación de cada partida. Alcanza a todas las especies fruteras ya autorizadas para ese mercado, con las cerezas y los carozos como principales beneficiarios. La campaña 2025/26 cerró con 113,8 millones de cajas de cereza exportadas, de las cuales 98,9 millones —el 87%— fueron a China.

Del lado chileno negociaron el Ministerio de Agricultura, que conduce Jaime Campos, y el SAG, a cargo de Domingo Rojas; la contraparte fue la GACC, el organismo que desde 2018 concentra el control aduanero y fitosanitario chino y se convirtió en la verdadera llave de acceso al mercado de mayor consumo de fruta del mundo. Detrás, el gremio Frutas de Chile y su Comité de Cerezas, que empujaban esa actualización desde la temporada pasada. La relación es vieja y densa: la agroexportación chilena a China superó los USD 5.400 millones en 2023, cerca de un tercio de todo lo que el sector vende al exterior.

El detalle técnico explica por qué importa. En la cereza, el negocio se define en una ventana de pocas semanas contra el Año Nuevo chino, cuando la fruta funciona como regalo. Cada día que se gana en tránsito o en trámite portuario es margen. La temporada pasada mostró la contracara: una cosecha adelantada unos diez días concentró la oferta en las primeras semanas y el festejo tardío —17 de febrero— estiró la ventana comercial hasta mediados de ese mes, con precios más flojos para la fruta de cierre. La participación china, además, bajó del 92% al 87% por un esfuerzo deliberado de diversificación.

La comparación con la Argentina es brutal en escala. La campaña argentina de cerezas 2025/26 terminó en 4.985 toneladas exportadas por USD 16,8 millones, un 38% menos que la campaña previa, con Chubut al frente (35%), seguida por Río Negro (24%) y Santa Cruz (17%). China fue el segundo destino, con el 21,7%, detrás de Estados Unidos (30,8%). La caída se explica por el clima y por la sobreoferta chilena, que comprimió los precios globales. Y hay una diferencia de método: mientras Chile firma con la GACC un instrumento paraguas que actualiza condiciones operativas para todas las especies ya habilitadas, la Argentina negocia producto por producto —cerezas, carozos, cítricos—, cada uno con su protocolo fitosanitario y su auditoría. A eso se suma que cerca del 90% de la cereza argentina viaja por avión, el modo más caro.

La ambigüedad del caso chileno es la que atraviesa a toda la región. Chile convirtió el acceso al mercado chino en política de Estado y obtuvo escala, previsibilidad y un tercer complejo exportador detrás del cobre y el salmón. El precio es la concentración: casi nueve de cada diez cajas dependen de las decisiones de un solo comprador, de su calendario festivo y de la velocidad con que su aduana firma un memorándum. La facilitación regulatoria abarata la logística y, al mismo tiempo, profundiza esa dependencia. Para la Argentina quedan preguntas abiertas y urgentes: ¿conviene perseguir el modelo chileno de volumen concentrado o construir una cartera de destinos más pareja, aunque rinda menos por kilo? ¿Quién captura realmente el margen cuando el importador chino fija el precio de referencia? ¿Y qué capacidad técnica tiene el Estado argentino para sostener la negociación fina que Chile institucionalizó?

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