Fuente: iProfesional / Infobae
Ganfeng Lithium presentó el 2 de marzo de 2026, a través de su subsidiaria Lithea Inc. y en sociedad con Lithium Argentina, una solicitud al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por un mínimo de USD 3.000 millones para desarrollar el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes (PPG), en la Puna salteña.
El proyecto se ubica en Salta, a más de 3.700 metros de altura, sobre 8.664 hectáreas que abarcan dos salares. La fase 1 demanda un capex inicial de USD 1.100 millones y ya obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental. En su pico, la producción superaría las 150.000 toneladas anuales de litio — más que toda la producción argentina de 2025 (~130.000 toneladas). La vida útil mínima del proyecto es de 25 años, con una rampa inicial de 25.000 toneladas/año.
Ganfeng ya opera en el país a través del proyecto Mariana, que en febrero de 2026 realizó sus primeras exportaciones de cloruro de litio a China. El nuevo emprendimiento usa un sistema híbrido de evaporación tradicional y extracción directa de litio (EDL), y generaría más de 2.300 empleos directos en provincias del norte.
La solicitud se suma a un pipeline minero bajo el RIGI que ya aprobó USD 47.000 millones en proyectos y evalúa otros USD 147.000 millones, con un total proyectado de USD 200.000 millones. La minería representó en junio de 2026 el 9% de las exportaciones argentinas, un récord histórico.
El avance chino en litio ocurre en paralelo a la presión de Estados Unidos por diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos lejos de Beijing. Argentina concentra el 13% de las reservas mundiales de litio, mientras China controla entre el 70% y 75% del procesamiento global de litio y cobre. Funcionarios estadounidenses impulsan una estrategia informal de "friend-shoring" para posicionar al país como proveedor estratégico — pero, por ahora, el capital que efectivamente financia la extracción sigue siendo chino.
